Cada comuna puede tener sus propias reglas económicas
El manifiesto de Confianza lo prometía desde el principio: que cada territorio pueda gobernar su economía. Hoy esa promesa deja de ser solo palabras. Las reglas de la red —cuánto se quema en cada intercambio, cuánto va al fondo de la comuna— ya no son iguales y fijas para todos: cada comuna puede votar las suyas.
Cómo funciona. Cuando propones un cambio de regla, eliges si aplica solo a tu comuna o a toda la red. Una regla local la decide tu territorio y rige solo ahí; el resto de la red sigue con el valor global. Así, una comuna puede decidir mandar más de cada intercambio a su fondo común, sin imponérselo a nadie más.
Dónde lo ves. En la página de cada territorio hay una sección nueva, «Reglas de la comuna», que muestra cada regla y si es local (votada acá) o heredada del valor global de la red. Todo público y auditable, como siempre.
Por qué importa: no hay una sola receta que sirva para todos los barrios. Una comuna rural y una urbana tienen necesidades distintas, y ahora cada una puede ajustar su economía a su realidad —sin pedirle permiso a un centro que decide por todos. Esto es descentralizar de verdad: no la tecnología, sino el poder de decidir. Es el corazón de lo que Confianza vino a hacer.